jueves, 8 de diciembre de 2011

El Chupacoches


Seguramente muchos de los lectores habrán escuchado hablar muchas veces de esa mitológica criatura llamada “Chupacabras”. Un bicharraco mitad marciano, mitad vampiro que supuestamente asola las regiones rurales de América

Hoy a la mañana tuve un encuentro con otro ser místico, pero este en lugar de chupar cabras, chupaba automóviles

Vamos al relato

Hoy a primera hora de la mañana (Como tantas otras)  me fui a recorrer un camino solitario que no esta lejos de aquí (En total son 100 Km. de ida y 100 de vuelta). Es una senda poco transitada, de ripio y que en esta época esta cubierta de hielo. Por eso es importante ir con mucho cuidado y con la tracción en las cuatro ruedas siempre acoplada.

Estacione el auto en una loma desde donde podía ver el valle (Quizás desde allí podría divisar algún ciervo, un alce, un lobo, un coyote, ALGO para fotografiar)
Mas o menos 1 Km. delante, sobre el camino, pararon dos vehículos. Como estaba aburrido me puse a chusmear que hacían los recién llegados con ayuda del zoom de 500 mm que equipa mi cámara. Eran esquiadores de fondo. Sacaron su equipo de la caja de la Ford Ranger estacionada al frente, se abrigaron, se montaron los esquíes y partieron por un sendero que se perdía dentro del bosque.
No pasaron ni 10 minutos y un inesperado visitante hizo acto de presencia. Del bosque en el lado opuesto del camino, salio la cabeza de un alce macho juvenil. Miraba de un lado a otro, como asegurándose que los dueños de los vehículos se habían ido. Una vez seguro que estaba solo, avanzo hasta la camioneta y empezó a hacerle un lavado artesanal con la lengua LOL

Puse en marcha mi camioneta y me acerque para tomarle una foto a ese alce entregado a tan curiosa actividad. 



Que buena pinta tiene esta chata....
Ñam Ñam  (Ford no querra comprar esta fotografia??)


En principio me ignoro y siguió a puro lenguetazo intentando sacar brillo a la carrocería de la Ford polvorienta.  
Pronto se dio cuenta que había llegado el momento del postre y puso rumbo hacia mi camioneta. Agradezco su servicio de limpieza gratuito, pero los cuernos estaban un poco afilados y no me causaba ninguna gracia que decida apoyarlos sobre la puerta de mi auto, así que di marcha atrás suavemente.



Yeaaaahhhhh

Con esta cara de pollo mojado no le dejarias darle una chupadita a tu coche???

Insistente el señor alce, venia caminando delante mío con la lengua afuera, dispuesto a lamer el capot de mi auto. Unos 100 metros me persiguió el "chupador de autos". Después de reírme un y jugar con el por un rato, decidí dejarlo tranquilo y abandonar el área, acelere un poco para poner distancia y pegar la vuelta. 

Adiós chupa coches....

Pero no me quería ir sin hacerle una linda foto...
Me baje del auto, acomode el zoom sobre la puerta y dispare la ultima. Un retrato para mi colección y un recuerdo del alce más raro que vi en mi vida. 


Primer plano del Alce Chupacoches

(Aclaración: La realidad no siempre es tan encantadora como la fantasía y existe una explicación natural y menos cómica al comportamiento del alce “Chupacoches”.
Los meses invernales son épocas muy duras para los animales de las montañas del oeste canadienses. El agua liquida escasea, los nutrientes son muy limitados, cuesta desplazarse entre la nieve profunda y sufren el continuo azote de las jaurías de lobos dispuestas a dar captura al mas débil. El polvo que acumulan los coches al transitar los caminos de tierra, tiene una cantidad de minerales y nutrientes naturales que ayudan a estos animales a pasar las épocas desfavorables. Además es una excelente fuente de calcio, un elemento indispensable para el correcto y sano desarrollo de las cornamentas que ostentan los machos.
El alce que encontré hoy, no estaba lavando coches como parecía, sino que intentaba aprovechar un recurso muy valioso para su supervivencia)

6 comentarios:

  1. Genial el relato, que buen encuentro con la naturaleza y geniales las tomas, saludos. Gastón

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  2. Gracias Gastón pr hacernos participes! excelente relato!
    Abrazo, Dario.

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  3. Eso te iba a decir, aunque lo aclaraste al final. Posiblemente el alce quisiera sodio o potasio o algún nutriente de ese estilo. Me recuerda a la historia de unas cabras que viven cerca de una presa vertical, y la escalaban (era espectacular la foto) hasta la zona donde la pared llegaba a 90º, lo hacían todo para pegarle lametones y llevarse los minerales.

    Por cierto, las fotos son impresionantes, como siempre, ya tienes un nuevo seguidor. Abrazo.

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  4. Muy bueno el relato, y que suerte haber estado alli en el momento preciso (y con el zoom de 500mm) ! Felicitaciones por las tomas !

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